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EL NIÑO
CON SÍNDROME DE DOWN, UN NIÑO
COMO TODOS
LOS DEMAS
Por Paul Madaule
Hace apenas cuatro décadas no se
esperaba que los niños con Síndrome de Down llegaran a ser adultos. Pero
gracias a la medicina moderna y sobre todo, a que los niños ya no son
internados en instituciones, la expectativa de vida de estas personas es
casi igual a la del resto de la población.
Otra ventaja de que los niños sean criados con amor y
atendidos en casa por sus familias es el descubrimiento del potencial de
estos niños que se creía estaban severamente retardados. Ahora se sabe que
la mayoría de los niños Down tienen un retraso mental poco profundo; un
pequeño porcentaje tiene retraso muy profundo y otro tiene inteligencia casi
normal o normal.
Mientras observamos nuevas generaciones de niños Down que
han sido estimulados desde temprana edad, que han recibido terapias de
normalización en el lenguaje y habla, y que han sido ayudados por
herramientas como computadoras; muchos padres y profesionales sentimos que
aún no conocemos el verdadero potencial de estos niños.
Pasos significativos en la
dirección correcta
Muchas de las conclusiones a las que se han llegado acerca
de la inteligencia de los niños Down no son confiables ya que estos niños
tienen una fuerte deficiencia receptiva y una gran dificultad para
comunicarse. De acuerdo a Laura Meyers de U. C. L A., los niños con Síndrome
de Down tienen un procesamiento muy lento lo cual los impide escuchar
palabras cortas tales como conjunciones y articulos que son críticos para la
estructuración de frases. Esto los lleva a usar palabras sencillas o
múltiples en lugar de construir oraciones cuando se expresan. Para compensar
esta dificultad Meyers diseño prograrnas de computadora que ayudan a los
niños a completar sus oraciones. Una
vez más las limitaciones tradicionales de estos niños están
siendo cuestionadas.
También se sabe que muchos de los niños con Síndrome de Down
tienen muy bajo tono inuscular, lo cual resulta en una postura caracterizada
por la espalda curva y los hombros caídos. Esta falta de tono muscular les
da a los niños una cara poco expresiva y una tendencia a tener la boca
abierta.
El trabajo del doctor Alfred Tomatis muestra que el oído
está activamente involucrado en el procesamiento del lenguaje y en el
control auditivo del habla. El ha hecho la diferencia entre "Oír" que es la
recepción pasiva del sonido y “Escuchar" que es la habilidad activa que
tiene el oído para enfocarse. El oído medio, a través de la acción de sus
músculos, actúa como un radar dirigiendo selectivamente la atención hacia el
sonido que nos interesa como es el caso de los sonidos del lenguaje que
queremos percibir. Este involucrarniento activo no es solo el primero sino
también un paso esencial en el proceso auditivo. Para Tornatis, la manera en
que trabaja el oído es com-
parable a la función ocular de la visión.
El rango y la precisión de la adaptación del "radar
auditivo" es crítico para la expresión verbal. La observación detallada de
las uniones neuro-musculares entre el oído medio y el habla dan la pauta de
las conexiones audio-vocales. El nervio trigemino y el nervio facial estan
involucrados en la producción de voz y habla. El trigémino inerva al músculo
temporal que es el que cierra la boca. El nervio facial inerva al músculo
digastrico y mueve los musculos de los labios que son de vital importancia
para la articulación de palabras. Tomatis descubrió que el mismo músculo
trigémino inerva al martillo que es el tensor del tímpano y el nervio facial
inerva el músculo del estribo.
Estos dos músculos se localizan en el oído medio y están a
cargo de su regulación. Poco tono muscular hace más lentos los movimientos
de los músculos del oído medio afectando el procesamiento auditivo y el
control auditivo del habla. La resultante inhabilidad de producir palabras
pequeñas impide la construcción adecuada de oraciones. El lento
procesamiento y control auditivo del habla son muy comunes en niños con
problemas de habla, escucha y lenguaje relacionados con el oído.
Cuando existe una regulación pobre del oído medio hay una
gran posibilidad de adquirir infecciones en el oído. Estas son muy comunes
en niños con Síndrome de Down, la otitis crónica produce mas disfunciones en
el oído medio afectando aun más la habilidad auditiva.
El Dr. Tomatis ha mostrado que los sonidos de alta
frecuencia aumentan el influjo de energía hacia el cerebro. En el habla los
sonidos de alta frecuencia estan concentrados basicamente en el timbre de la
voz. La falta de articulación en la voz de la mayoría de los niños Down hace
que ésta carezca (le timbre y es por lo tanto pobre en sonidos de altas
frecuencias. Este tipo de voz no solo provee al cerebro con poca energía
sino que se requiere de una gran cantidad de ella para poder emitirla. La
falta de energía afecta no solo a la dificultad en el habla sino también al
proceso del pensamiento y a funciones corporales como son la postura, el
equilibrio, la motricidad y la coordinación . También puede afectar al
dominio lateral. Además de esto, una mala postura puede afectar a la
respiración que es un factor vital para el habla y la rapidez mentaL En
respuesta a todo esto, un niño con Síndrome de Down, por lo general muy
hábil para comunicarse, tiene todas las razones para evitar la expresión
verbal como un medio para socializar.
Terapeutas físicos y educacionales reconocen la necesidad
vital del movimiento corporal a temprana edad en estos niños. El movimiento
estimula al cerebro a través del sistema vestibular del oído interno y
literalmente lo alimenta de energía. El bajo tono muscular contribuye a la
tendencia de algunos niños con Síndrome de Down a ser pasivos físicamente.
Por esta razón su necesidad de estimulación a través de contacto físico,
ejercicio y sonido es de vital importancia.
A la mayoría de los niños les agrada mucho la musica y
generalmente están dispuestos a cantar y bailar, los niños Down no son
diferentes. Estimulación sensorial como rnúsica y estimulación rnotriz como
bailar deben ser parte de la educación de estos niños desde la más temprana
edad posible. Esto alimentará su sistema nervioso con la energía que tanto
necesitan. La música esta compuesta de series de sonidos muy estructurados y
contiene a la mayoría de los elementos que constituyen el tono, timbre y
ritmo del lenguaje. Escuchar música, cantar y bailar ayudan al niño a
preparar el camino neuro-muscular y motriz-sensitivo involucrados en la
adquisición del lenguaje.
El Metodo Tomatis aplicado al
Síndrome de Down
El Dr. Tomatis ha utilizado su Método de Estimulación
Auditiva y ha recibido en consulta a
niños y adultos con Síndrome de Down por más de 35 años. El
"Listening Centre" de Toronto, Canadá y otros centros de Norte América han
estado ayudando a estos.niños desde 1978. Los resultados han sido muy
satisfactorios.
La siguiente sección es un intento de clasificar los
diferentes niveles de intervencion del Método Tomalis cuando se aplica en
casos de Síndrome de Down. Esta clasificación está hasada en los progresos
más comunmente observados y reportados durante y después de la Estimulación
Auditiva.
1º- Dá al niño o al adulto sonidos de "alta energía" o como
los llama el Dr. Tomatis: "Sonidos de carga". Estos sonidos vienen de la
música de violín de Mozart que se modula y se filtra para eliminar los
sonidos de bajas y medias frecuencias a través de un filtro electrónico que
densifica el rango de alta frecuencia. La voz de la madre cuando se modifica
a través del mismo proceso electrónico tiene un efecto similar con estos
niños.
2º.- Ejercita los músculos del oído medio, aumentando el
tono muscular de estos, utilizando los sonidos descritos arriba a través de
un aparato llamado Oído Electrónico. Este aparato es un amplificador de dos
canales, cada uno, con su propio sistema de filtrado. El sonido se pasa de
un canal a otro a través de puertas electrónicas. Esto provoca una secuencia
de flexión, relajación de los músculos del oído, al igual que cualquier buen
ejercicio. Este ejercicio aumenta el nivel de atención del niño, poniéndolo
rnás alerta de los estímulos exteriores. También les dá control muscular y
de postura .
Uno de los efectos más comunes del Método en niños con
Síndrome de Down es un rápido mejoramiento en la habilidad de cerrar la
boca, mantener la lengua metida y no babear. Poco después de estos cambios,
la articulación del lenguaje se hace más clara e inteligible. Los resultados
son atribuidos a la unión entre los músculos del oído medio, los músculos
faciales y los músculos de la mandíbula.
3º- Ayuda a establecer o reforzar el dorninio auditivo hacia
la derecha decreciendo la cantidad de estimulación recibida por el oído
izquierdo. Al principio de la estirnulación se puede observar un incremento
en la expresión facial. Esto es seguido de más habilidad para construir
frases y oraciones. Se mejora la coordinación y se realiza el sentido de
tiempo y espacio.
4'.- Ayuda a establecer la conexión audio-vocal a través de
ejercicios activos con el Oído Electrónico. Después de que su habilidad
auditiva es incrementada con sonidos filtrados, al niño se le pide que
repita canciones, palabras y oraciones. La voz del niño es recogida por un
microfono, procesada y modificada por el oído electrónico, y se regresa de
nuevo al niño por medio de audífonos. Esta modificacion de la voz hace que
el niño escuche su voz de la manera en que un buen oído la escucharía. El
resultado es un control más preciso de la voz en cuanto a articulación,
entonación y rítmo. Un mejor control audio-vocal hace la producción del
lenguaje sencillo y además permite la elaboración de oraciones más
completas. Como consecuencia el proceso de pensamiento se acelera. Y al niño
le gusta cada vez mas expresarse hablando y lo hace
con más espontaneidad. Esto ayuda a mejorar sus niveles de
socialización.
El Método Tomatis entrega consultoría a las familias de los
niños que acuden al Centro. Estas consultas ayudan a los padres a entender
mejor a sus hijos y a darse cuenta del potencial que estos tienen para así
poder ayudar al niño a desarrollarse.
Los niños con Síndrome de Down son mas bien típicos niños
que diferentes a los demás. Al igual que otros niños tienen su propia
personalidad, preferencias, habilidades y necesidades. Su desarrollo es
idéntico al de cualquier otro niño solo que más lento. Aunque su desarrollo
motriz y de aprendizaje es más lento, debemos estar conscientes del
potencial que tienen estos niños. Niños con Síndrome de Down por lo general
pueden llegar a dominar la escritura y la lectura.
La integración y la normalización ofrecen a estos niños
mayor oportunidad de desarrollarse, especialmente cuando son apoyados con
terapias de lenguaje y habla, tutorías, fisioterapia, computadoras, etc.
Recomendamos a los padres que pongan especial interés en proporcionar a sus
hijos programas recreacionales y culturales para desarrollar sus habilidades
tanto físicas como intelectuales.
Los padres también debe recordar que los niños con Síndrome
de Down, como los demás niños, necesitan estar cómodos con su persona y
sentirse bien de ser quienes son. Una buena autoestima es básica para la
salud mental y el desarrollo intelectual.
El trabajo de la familia es criar a sus hijos para ser
independientes, esto no varía para las farnilias que tengan niños con
Síndrome de Down. Los niños con Sindrome de Down. deben aprender desde a
jugar con sus amigos hasta usar transporte público, trabajar, y saber
cuidarse.
Al permitirles y alentarlos a desarrollar sus potenciales
individuales les proporcionamos igualdad de oportunidades, lo que se
traducirá en que los niños con Síndrome de Down llegarán a ser adultos que
lleven una vida significativa, productiva e independiente.
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