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ESTIMULACIÓN NEUROSENSORIAL PARA REJUVENECER EL CEREBRO
Musicoterapia para la Tercera Edad
Por Fernando Núñez
Centro Tomatis Chile
“Para el cerebro no hay
vacaciones ni retiro”, dice Alfred Tomatis, otorrinolaringólogo francés,
quien dedicó su vida a investigar las relaciones psico-neurologicas
existentes entre el oído, el lenguaje y la comunicación, y descubrió la
enorme importancia que tiene la audición en la dinamización del cerebro.
En Chile existe una
tendencia el envejecimiento de la población -como consecuencia directa del
descenso de la taza de nacimientos y del aumento de la esperanza de vida- y,
según estimaciones del INE para el año 2002, las personas mayores de 65 años
van a representar el
7,29 % de la población nacional.
Esto significa que cada día
habrá más jubilados y con más años de vida por delante. Desde una perspectiva
humanista el ideal es que esas personas puedan dedicar todo ese espacio de
vida al relajamiento y a la autorrealización. Para ello es importante
preparar la transición y asegurar un alto nivel de funcionamiento del
cuerpo y la mente. Todo el mundo sabe lo importante y beneficioso que es
caminar, correr y nadar para mantener un buen estado físico, pero poca
gente reconoce la importancia que tiene ejercitar el cerebro, la memoria y
la creatividad.
Tomatis ha demostrado que
cuando se estimulan las habilidades para escuchar las personas sienten un
mayor interés por la lectura, el aprendizaje y la autoexpresion. Se
despierta un profundo deseo de comunicar, de contactarse con el mundo y de
vivir. En otras palabras, encuentran una manera eficaz de satisfacer la
constante necesidad de rejuvenecer que sienten todas las personas cuando
empiezan a envejecer.
Hoy día se sabe que el oído
humano es una verdadero dínamo para el cerebro y que entrega más del 90% de
la energía necesaria para mantenerse en estado de vigilia. Sin embargo,
para que esto ocurra es indispensable proveer al oído de estimulaciones
continuas a través del sonido, la música y el movimiento.
Gimnasia para los oídos
Un oído que trabaja bien
durante la vida activa y que cuando llega la jubilación deja de hacer
esfuerzos para escuchar, va a perder sus capacidades. Esto ocurre porque la
escucha depende de dos músculos que se encuentran en el oído medio y que,
como todo músculo, cuando dejan de ejercitarse pierden su tonicidad y se
atrofian. El Oído Electrónico y la
música de Mozart ofrecen la posibilidad de reeducar esos músculos despertando el deseo de comunicar y entregando un considerable aporte
energético al cerebro.
A los pocos días de comenzar
el tratamiento las personas se vuelven más dinámicas, más comunicativas; su
postura deviene menos encorvada y comienza a disminuir el tiempo que pasan
durmiendo. La piel de la cara se tensa y pone más lozana, como si se
tratara de un verdadero “lifting” dice Tomatis. El oído vuelve a entregar
energía al cerebro.
Esta carga energética se
traduce en bienestar y aumento de la vitalidad, lo cual tiende a disminuir
el cansancio y los malestares psicosomáticos propios de la edad y asociados a estados
depresivos. Comienza a instalarse una actitud mental mas positiva y
optimista que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. En otras palabras,
la modificación de la manera de escuchar permite romper el circulo vicioso
vejez-cansancio-dolor--depresión-soledad.
La voz también juega un rol
muy importante en estos ejercicios de estimulación. En una etapa del
tratamiento se les pide a las personas que lean en voz alta frente a un
micrófono durante media hora. El oído Electrónico les devuelve la voz
mejorada, haciendo énfasis en la frecuencias del lenguaje y en las
frecuencias más
agudas que son las que se van perdiendo con la edad. Este ejercicio les ayuda a mejorar el timbre, la articulación y el
volumen de su voz y sobretodo les enseña a autoestimular su oído y el
cerebro haciendo resonar sus huesos con su propia voz.
Muchos pensionados después de seguir un curso
audio vocal en nuestro centro buscan integrarse a grupos corales para vivir
el placer de cantar juntos, dar conciertos y pertenecer a un grupo.
En general todas las actividades artísticas son bienvenidas en esta edad,
porque permiten la auto expresión y obligan a las personas a estar más
concectadas y presentes en el aquí y en el ahora, especialmente a
aquellos que tienen tendencia a replegarse sobre si mismos.
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