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TESTIMONIOS


AUTISMO, ASPERGER, DISFASIA

 

 

VICTORIA

 

Victoria (Vicky) · 6 años

 

Diagnóstico:

-         parálisis cerebral (displejia espástica leve).

-         trastorno de lenguaje mixto (sin diagnóstico preciso aún).

 

Me es muy grato dirigirnos a ustedes y contarles nuestra experiencia.

 

Nosotros somos una familia Uruguaya que llegó a Chile hace casi 2 años. Vicky en Uruguay tenía su equipo de especialistas y al principio teníamos incertidumbre de cómo iba a ser tratada aquí. Por suerte nos encontramos con la grata sorpresa de que está siendo mejor atendida, desde el inicio por el Instituto Pedro Aguirre Cerda y a partir de setiembre del año pasado también por el Centro Tomatis, el cual nos cambió la vida.

 

Vicky es nuestra hija mayor, tiene una hermana de 4 años y un hermano de 2 años. Ella nació de 28 semanas de gestación y fue producto de un embarazo gemelar, lamentablemente su hermano falleció a los 3 meses y medio.

Al año fue operada de una malformación de los huesos del cráneo con éxito.

A los 3 años y medio empezó a caminar  debido a su parálisis.

 

Vicky era una niña que antes de empezar el método Tomatis tenía poco contacto visual, usaba mucho la ecolalia (repetía lo que uno decía) y a veces a mi me llamaba “tía”, especialmente después de venir del jardín. Usaba pañales nocturnos y durante el día había que llevarla hacer pis a cada rato ya que no avisaba. Además, era una niña que tenía muchas rabietas y pellizcaba con frecuencia a sus hermanos y a mí a pesar de que sus hermanos le tienen una infinita paciencia.

 

Desde que empezó Tomatis los cambios fueron increíbles, enseguida incorporó una postura erecta, dejó de usar los pañales nocturnos con total éxito, no se confunde más los nombres, ya no tiene ecolalia, tiene mayor intención comunicativa, mayor concentración, antes había que repetirle varias veces las cosas para que las hiciera. Tanto es así que el fonoaudiólogo está impresionado con los cambios experimentados, y se le han descartado algunos diagnósticos que eran considerados al inicio.

 

Otro cambio que experimentó Vicky en esta semana es que va sola al baño, lo que nos deja súper contentos, esto fue gracias a la parvularia que logró este cambio en el jardín, ya que ella es una niña muy manipuladora, se porta muy bien fuera de casa.

 

Si bien como padres somos conscientes que tenemos mucho camino por recorrer debido a su retraso, estamos infinitamente agradecidos al Método Tomatis ya que Vicky es otra niña, las rabietas han disminuido considerablemente, dado que puede expresar lo que quiere y lo que no, es una niña mucho más cariñosa y especialmente conmigo, se la ve más feliz, ha mejorado mucho su autoestima, lo que por supuesto nos deja muy contentos.

 

 

 

 

 

DIEGO

 

Diego -  15 años

Diagnósticos médicos : Autismo, Trastorno de Asperger, Disfasia

Motivo de Consulta : Mejorar su calidad de vida

 

Primer testimonio - Julio 2002

 

Fernando y equipo:

Empezamos a tratar a nuestro hijo Diego, que sufre de disfasia, que es un tipo de autismo, en marzo del año 2002. Quisiéramos dejar el testimonio de lo mucho que ha ayudado el tratamiento aplicado por el Centro Tomatis a nuestro hijo. Diego tenia serios problema posturales, no lograba fijar la vista, y tampoco tenia ninguna intención comunicativa sino con la personas que el elegía y en la oportunidad que el elegía.

Después de estos meses de tratamiento vemos a un niño que ha aumentado significativamente su interés por el resto del mundo, quiere conversar e interactuar con los demás, a pesar que sigue siendo tímido, ya se para delante de los demás , saluda y es capaz de iniciar una conversación, siempre con las deficiencias típicas del diagnostico que posee. 

Hemos observado una gran mejoría respecto de su postura, antes estaba permanentemente tenso, moviendo sus brazos y piernas, como si estuviera tiritando de frío. Hoy se sienta o se para en postura normal. El cambio más importante que hemos observado es su cambio de actitud respecto de mirada. Antes Diego no miraba a los ojos de nadie salvo que se le recordara " mírame a los ojos" , en definitiva hacía muy poco contacto visual, hoy observamos que si bien no ha superado en un 100% su contacto visual, cuando quiere contactarse con alguien, justamente usa su mirada como herramienta primera de contacto. Notamos que en su ánimo está bastante feliz, antes tendía a deprimirse con facilidad, lo que pensamos que ocurría por que al ser un niño con desarrollo intelectual normal se daba cuenta de sus deficiencias y sufría al ver que no podía hacer lo mismo que el resto de las personas. 

Hoy Diego se acepta a si mismo, dejó de tener un " vocero" que le interprete o lea en sus sentimientos, es capaz de decir lo que siente. La música para él ha sido un cambio radical de como ve el mundo y de la felicidad que le produce que la música, que él tanto ama, sea su contacto con el exterior.

Queremos dejar este testimonio para otros padres que se encuentren en nuestra situación. El método Tomatis, es un método de rehabilitación para los autistas, los ayuda a aceptarse y los conecta con el mundo. Les da alegría, los tranquiliza y relaja. 

Familia Pino Paredes 

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Segundo testimonio;  4 de enero del 2003

 

Fernando:

 

En primer lugar ha sido muy gratificante ver a mi Diego en el podium de los ganadores, por su tarjeta, gracias por el impulso que le dan.

 

Respecto de los adelantos que hemos notado en Diego te los comento y complemento lo que te comenté por teléfono ayer.

 

Diego paralelamente al tratamiento en en centro Tomatis ha estado asistiendo regularmente durante todo el año a una academia de música que se llama Ortega Músicos, allí el profe, como cariñosamente denominamos a Francisco Ortega, una persona en extremo valiosa, ha tenido la paciencia y la dedicaciòn con Diego para enseñarle a tocar Guitarra, Teclado y mùsica en general.

 

A pesar que subíamos que a Diego le gusta mucho la música, y que  tiene un talento innato para ello, nos preocupaba que , si bien era un vehículo de comunicación, lo era para  con los miembros de la familia y algunos amigos muy cercanos, ya que tocaba sus instrumentos muy bien pero muy bajito, tampoco cantaba porque le daba entre vergüenza y temor hacerlo.

 

Adicionalmente sufría con los volúmenes muy altos, en general con todos los ruidos fuertes, trataba de aplacarlos tapándose los oídos para no escucharlos. A pesar de que fue una conducta permanente a medida que fue creciendo fue disminuyendo, entendimos que de alguna forma se fue acostumbrando a los distintos volúmenes pero en general su forma de relacionarse ya sea como espectador de TV, radioescucha o hablando, sus volúmenes eran siempre bajitos, casi inaudibles para el resto.

 

Creo que gracias al centro tomatis, aparte de desarrollar su gusto por la mùsica y reeducar el oido, hemos notado con asombro como ha sido capaz de aceptar los volumenes, enfrentarse a un teatro lleno de gente, con amplificadores, micròfonos, cantantes de todos los estilos, especialmente rock, pop y toda la mùsica que hoy acostumbran los lolos, sin llegar a sentir la màs minima molestia.

 

Como acto de cierre de año, en la academia de musica, se preparò un concierto que se hizo en dos jornadas, Diego tuvo que tocar el teclado junto con varios otros adolecentes normales, con pùblico y volumens altìsimos. Diego tocò en varios temas, mientras otros chicos cantaban, tocaban bateria y saxo, etc. eran verdaderas bandas juveniles de mùsica heavy metal y rock, lo hizo regio, nunca se notò su autismo al verlo en el escenario tocando con los otros chicos que eran todos normales. se veìa risueño, feliz, adaptado.

 

Nunca se equivocó, ni siquiera estaba nervioso, lo vimos feliz, después de los temas  esperaba los aplausos y sonreía.

 

Al final tocò en ambas jornadas, mañana y tarde, acarreaba sus equipos con mucha responsabilidad y se relacionaba perfectamente con los otros chicos. En algún momento del acto el profe explicò al pùblico que Diego era autista y que era un tremendo logro verlo como había avanzado, como superaba  las dificultades, la gente presente lo aplaudió mucho, seguramente valorando el esfuerzo y los chicos en el escenario lo hicieron pasar al frente para recibir los aplausos, realmente fue muy lindo para nosotros como familia ver los avances de nuestro hijo y creemos que gran parte de ese èxito y orgullo que hoy sentimos se lo debemos al centro Tomatis, ya que creemos fehacientemente que a través de este mètodo es posible reeducar no solamente el oido sino reeducar la imagen que se tiene de si mismo y reeducar también el alma.

 

En el caso de nuestro hijo, con todas sus deficiencias, que èl nota, ya que se compara con el resto y se sabe incapaz de hacer muchas de las cosas que podemos hacer los " normales", despues de ver los resultados plasmados en un acto pùblico, vimos a un Diego que se siente superior, tiene una mejor autoestima, se siente diferente pero aceptado, ahora dice que es artista, no autista, y realmente se lo cree.

Ha hecho suya una frase que sacò de una canciòn de Diego Torres, su ìdolo, que dice: " Saber que se puede, creer que se puede, quitarse los miedos, sacarlos afuera, pintarse la cara color de esperanza entrar al futuro con el corazòn" y realmente vemos que lo està viviendo asì. Ya no es un espectador del mundo, ha querido y tomado la decisiòn de ser participe de èl. Si bien no hay cura para el autismo,  creo que Diego ha dado el gran paso de querer cambiar su destino. Estaremos aquì para apoyarlo.

 

Gracias, por el tremendo aporte del centro.

 Familia Pino Paredes

 


 

FRANCISCA

 

Francisca -  8 años

Diagnósticos médicos : Autismo, Retraso Global del Desarrollo.

Motivo de Consulta : Ayudarla a disminuir hiperactividad, conductas auto-agresivas y llanto sin parar. Que sea menos irascible y ansiosa.  Desarrollo del lenguaje.

Mi nombre es Eloisa y tengo una hija de 8 años llamada Francisca. Ella es autista y desde hace  casi un año atrás la vida de mi niña y la de nuestra familia han cambiando mucho.

Francisca se auto agredía constantemente, dándose combos en la cabeza, tirándose el pelo y gritando casi todo el día sin razón alguna. No soportaba el agua y el ambiente en casa era muy tenso pues le pegaba a sus hermanas , andaba  muy inquieta y no paraba de llorar, gritar y caminar todo el día.

Un día, a fines del año 2000, un tía del colegio especial donde ella asiste me paso algunos testimonios de madres de niños autistas que habían sido tratados con el Método Tomatis. Lo conversé con mi marido y decidimos llevar a Francisca al centro.

Comenzó su tratamiento el 8 de enero del 2001 . Durante los primeros días tuvo una reacción inmediata:  andaba feliz; aceptó bañarse en la ducha y en la piscina y dejó de gritar. Todas las tardes después de las sesiones Tomatis llegaba a casa y se metía a la piscina.

A medida que ha ido avanzando la terapia hemos ido notando el progreso. Ha sido fantástico y emocionante . En primer lugar fijó su mirada, dejó de pegarse combos y de de gritar. Logra estar por algunos minutos sentada en su sillón favorito. Le encanta el agua y desde hace un par de meses esta tratando de comer sola, con dificultades todavía pero tiene firmeza en sus manos y se lleva los alimentos a la boca. Este logro me tiene muy feliz y emocionada. Por otra lado hemos comenzado a enseñarle, hace algunos días,  a controlar sus esfínteres y ya se sienta sin rechazar el WC. En varios oportunidades ha hecho sus necesidades correctamente.  

En otro plano, Francisca está  interactuando mejor con su habitat: toma juguetes, fija la atención en cosas que le interesan y se da mas cuenta de su entorno. Ya no es solo caminar y caminar sino que puede lograr otras cosas pequeñas pero muy importante para nosotros como padres.

Todo esto lo ha logrado en menos de un año. Estoy muy agradecida del Centro Tomatis por ayudar a mi niña. Se que falta mucho, que estamos en lo básico pero tengo fe que todo va a salir bien. Estoy muy contenta y feliz. Agradezco a todas las personas que trabajan en centro. Muchas gracias en nombre de Francisca. 

 


SINDROME DE DOWN

 

 

CRISTOBAL

 

Cristóbal Ignacio -  13 años

Diagnósticos médicos : Síndrome de Down, Pérdida auditiva.

Motivo de Consulta : Lograr que se pueda expresar, que se comunique

Estimados amigos:

Nosotros, Jaime Romero y Monserrat Olivares, padres de Cristóbal Ignacio, portador de Síndrome de Down, queremos compartir nuestra experiencia de los resultados del Método Tomatis aplicado a nuestro hijo. Si bien apenas se ha sometido a las 3 partes preliminares, los beneficios se pudieron apreciar desde la primera sesión.

Haciendo un poquito de historia, les podemos contar que Cristóbal es un niño absolutamente sano, excepto por una malformación en sus oídos, o más bien dicho, una miniaturización de su aparato auditivo, condición que se agravó por las típicas otitis al contraer un resfrío. Esta situación produjo una gran pérdida de audición en Cristóbal desde muy temprana edad, por lo que su expresión oral es casi nula. No así su comprensión, ya que domina una amplia gama de conceptos y palabras, pero al no poder oírse a sí mismo, es incapaz de modular de manera eficiente.

A través de estos años le hemos proporcionado toda la ayuda que hemos podido. La más importante es la intervención quirúrgica en ambos oídos, que ha consistido en ampliar los canales auditivos y la movilización de los innumerables elementos que conforman este delicado sistema. Junto con eso, ha recibido fonoaudiología y apoyo en lenguaje.

Sin embargo, su actitud, su comportamiento, demostraban que sentía una gran frustración por no poder comunicarse. En la escuela se portaba bastante agresivo y se aislaba de toda actividad colectiva. Durante dos años recibió medicamentos para controlar su agresividad.

Esta situación para nosotros, como padres, era muy dolorosa, porque lo que deseamos como mínimo, es que nuestros hijos sean aceptados y queridos.

En esta búsqueda para ayudar a nuestro hijo, hemos experimentado diversas acciones, sin resultados visibles. Otras cosas que podríamos haber realizado, sólo se podían aplicar desde el principio de su vida, pero nos enteramos demasiado tarde. Hace como dos años, escuchamos sobre el Método Tomatis, pero, a pesar de haberlo intentado, nos fue imposible tomar contacto con el instituto. Hasta enero de este año… 

Los primeros días de enero, leímos en el periódico que se abría un programa de verano del Método Tomatis. Llamamos de inmediato y solicitamos una entrevista. Cristóbal comenzó su terapia casi de inmediato y los resultados fueron instantáneos. El primer día, cuando lo fuimos a buscar, nos sorprendió con una frase completa. De ahí en adelante, todo fue progreso.

Sin embargo, su prueba de fuego fue al regresar a la escuela. Produjo tal asombro en el cuerpo docente el cambio experimentado en Cristóbal, que poco menos creían que le habíamos hecho magia de algún tipo. El niño-problema se transformó en el ayudante de la profesora. Empezó a compartir con sus compañeros, a participar de manera agradable en diversas actividades. Nuestra manera de comunicarnos con él cambió radicalmente: de hacer todas las cosas obligado, ahora basta con explicarle la conveniencia de efectuar determinada acción y él obedece.

Se expresa de manera más amplia. Es capaz de contar historias y hechos que presencia. Relaciona personas con acciones, hace comparaciones, etc.   Su actitud es más cariñosa, incluso su postura es más erecta y quizás sea por eso que ha adelgazado un poco.

En fin, quizás sea magia, en todo caso, al parecer el Método Tomatis es la llave que  le ha abierto a nuestro hijo la puerta hacia la comunicación y con ella, a la independencia y la autonomía. 

Desde nuestros corazones enviamos un agradecimiento al Dr. Alfred Tomatis por sus investigaciones y a don Fernándo Núñez, por haber puesto al alcance de Cristóbal este maravilloso programa.

Jaime Romero, Monserrat Olivares de Romero y Cristóbal Ignacio.

E-mail: jromero_donoso@hotmail.com

Santiago, 19 de Mayo de 2002.

 

 


EMBARAZO, ESTIMULACIÓN TEMPRANA

 

 

NIEVES  

Mi nombre es Nieves, y les voy a contar un poco sobre lo que era mi vida antes y después de entrar al Centro Tomatis.

Quedé embarazada en un momento muy crítico de mi vida. Yo trabajaba de noche desde hacia muchos años en restaurantes y carreteando mucho, consumiendo muchas drogas y cosas muy tóxicas, estaba muy mal, no estaba preparada ni era el momento de tener un hijo.

 

Cuando supe que estaba embarazada  se me vino el mundo encima. No quería tenerlo, no estaba bien para tenerlo. Y sentía que tampoco podía dejar lo que estaba consumiendo pero que iba a tener que dejarlo porque en el fondo le estaba haciendo un daño enorme a la guagua.

Entré en una depresión muy grande y pensé, al principio, no tenerlo. Pero nunca me atreví a hacer nada,  porque sentía que si hacia algo no iba a poder seguir viviendo el resto de mi vida tranquila.

Estaba tan angustiada que no podía respirar. Estaba mal,  me transpiraban las manos, el corazón me latía fuerte, sentía que no valía nada en ese momento. Estaba muy sola también, y sentía que no iba a poder con el embarazo, ni con un hijo, ni con nada.

 

Un día fui a una charla al Centro Tomatis  y al ver que el tratamiento estaba relacionado con la música clásica pensé que quizás me podría ayudar un poco a  seguir con este embarazo y a aceptarlo.

Entré al Centro Tomatis en muy malas condiciones. La  primera semana allí, escuchando música de Mozart y Canto Gregoriano, me sentí un poco mas tranquila pero era difícil notarlo porque seguía estando mal. Durante la segunda semana comencé a acariciarme la guata y a sentír que  le estaba dando a la guagua el calor y el cariño que nunca antes le di.

 

Empecé la terapia cuando tenia 5 meses de embarazo. Al principio, durante los primeros cuatro meses le había dado una muy mala estadía adentro y sentía que tenia que reivindicarme con él o ella, no sabia lo que era, y de a poco empecé a aceptarlo y a quererlo.

Fue algo muy largo, muy lento. A la tercera semana en el centro sentí un cambio muy notorio:  estaba más tranquila. Quería tener a este hijo. Le tenia mucho cariño y aunque no me sentía todavía muy preparada, si sabia que lo quería tener. Y lo empecé a querer incondicionalmente. Sentía que nada a mi alrededor era tan importante como lo que yo llevaba dentro.

Después empecé con las sesiones de canto y me di cuenta que al cantar la guagua se me movía y que en realidad estaba sintiendo las vibraciones de mi voz y lo que yo le estaba entregando en ese minuto.

Para mi fue muy satisfactorio. Llegaba contenta, me sentía tranquila y sabía que ahora le estaba dando lo mejor que yo le podía dar.

Una noche, cuando ya tenia como 7 meses, sentí que la guagua no se movía. No pude dormir bien. Al día siguiente me eché aceite, me hice masajes  y seguía sin moverse. Camino al Centro Tomatis me di cuenta lo importante que era para mi este hijo y que si le pasaba algo yo me moriría, que ya lo quería demasiado y que no podría estar sin él,  esperaba ansiosa su llegada.

Pensé que si en el Centro Tomatis no se me movía - ya que siempre con la música se movía mucho-  me preocuparía y pensaría que algo malo estaba pasando. Llegue al Centro  y recé para que se me moviera, para que no me dejara ahora que ya lo estaba aceptando y que lo quería mucho. Después de 5 minutos de escuchar  música se movió fuerte y me hizo muy feliz. Me di cuenta en ese minuto lo mucho que lo quería y lo bien que me había hecho estar ahí.

Con el canto me pasaba lo mismo: respiraba, cantaba y se movía...  sentía que estaba bien, ya que dicen que cuando se mueven es porque están bien.

 

El tratamiento me ayudó también para el parto, porque al principio tenía pánico de tener la guagua. Estaba demasiado angustiada, me daba mucho miedo, sentía que no iba a poder pasar ese minuto. No podía dormir pensando en que algo me podía pasar. Con el tiempo me fui dando cuenta que iba a ser una liberación, como que iba a liberar un alma que venia al mundo y que era el momento más lindo de todo el embarazo. Lo fui tomando por ese camino y así me fui relajando cada vez más, queriendo que llegara ese minuto, y pensado que cuando naciera yo tenia que entregarle lo mejor posible, mientras estuviese naciendo, ya que ese momento lo iba a marcar por el resto de su vida.

Antes de terminar el  Taller del Centro Tomatis, ya me sentía bien para el poco tiempo que me quedaba, y más tranquila y feliz de tener este hijo.

 

Y llegó el minuto del parto, lo tuve con música clásica, mientras nacía, y me sentí super bien , no lo tuve por parto normal porque se me reventó la bolsa, y no me di cuenta, pero nació muy rápido, muy bien ,muy sano , con música  de Mozart, y yo me sentía muy feliz , muy bien, fué el minuto mas feliz yo creo.

 

Doy gracias a todo el equipo Tomatis, porque ellos me ayudaron mucho, mucho a prepararme para recibirlo con tanto cariño y felicidad, y por haberme ayudado a superar todo lo que había pasado.

 Ya no siento lo que sentía antes. Estoy feliz con mi hijo, es muy activo, levanta mucho la cabeza y dicen que esto es raro porque las guaguas tan chicas no tienen tanta fuerza. Es muy despierto, se mueve mucho y se da vueltas en la cama solo.

 

Mi experiencia de grabar un CD fué muy importante porque le va a quedar para siempre y este CD es el recuerdo de todo este tiempo que yo viví y lograr sacar un fruto de eso es muy lindo y a mi hijo Julián , le va a encantar porque va a sentir con fuerza todo lo que sintió adentro, ahora desde afuera.

 

Nierves Montecinos.

Santiago, 9 Agosto 2003

 

ALOPAA

Me pasé muchas sesiones pensando ¿qué hago aquí?. Cuando terminé el primer ciclo y me tocó descansar 2 semanas me fui feliz. Por fin terminaba. Estaba aburrida, cansada de ir todos los días y escuchar Mozart y canto gregoriano, que además estaba filtrado!!! Curiosamente cuando volví al 2º ciclo estaba menos irritable y me había reconciliado totalmente con Mozart.

Yo estaba embarazada de 5 meses mas o menos cuando decidimos con mi esposo, buscar alguna terapia o algo que nos conectara con la guagua y que nos preparara de alguna manera para recibirla. Recorrimos varios lugares y elegimos sin dudarlo: Tomatis. Era a lo que menos acceso teníamos, porque estaba lejos de nuestro bolsillo, sin embargo creímos que valía la pena hacer el esfuerzo.

El tratamiento empezaba cerca del 7º mes, yo empecé un 23 de septiembre de 2002.

Yo me reconozco bastante intensa, histriónica y apasionada, así es que al empezar a escuchar la música ya me desilusioné porque sentí que pasaban los días y nada! yo creía, que me iba emocionar muchísimo, iba preparada con pañuelitos desechables, pero NADA. De repente me di cuenta que me empezaba a irritar y a poner intolerante pero también estaba super energética y me sentía como si fuera mas yo misma, me sentía mejor. Empecé a poner limites, y decir lo que quería y lo que no.

De alguna manera yo tenía claro que hacer un trabajo para recibir a mi hija pasaba necesariamente por mí. Lo que significaba vivirme yo también lo que para mí había sido estar en el útero de mi madre.

Empecé a sentir más intensa la presencia de mi hija, la sentía comunicativa y opinante... me empecé a conectar profundamente con ella. Me sentía feliz, me tocaba la guatita sabiendo que nunca más la iba a sentir así, adentro mío. Estaba en paz conmigo.

La irritación que sentí al principio disminuyó considerablemente y dio paso a la tolerancia afortunadamente. Vivir el embarazo de mi hija con Tomatis fue sanar mi propia vida intrauterina y equilibrar mi historia lo que significó darle a la Amandita toda la armonía necesaria para nacer con una tremenda vitalidad.

La Amandita llegó anticipadamente a este mundo (3 semanas antes) el 9 de noviembre, llegó con música de Mozart, pesó 3.750 kg. Y midió 49 cm. Es una niña que irradia paz y tranquilidad. Al mes ya estaba mirando fijo y siguiendo con la mirada el lugar de donde venían las voces. Empezó a sonreír cuando tenía un mes y medio y lo que me llama mucho la atención es que es muy firme, tiene una tremenda tonicidad, a los 3 meses el pediatra la tomó de los deditos y ella se paró. Desde entonces le gusta estar parada, sujetándola por los brazos naturalmente, y llora muy poco. Me doy cuenta de lo despierta que es.

Hace años tuve a mi primera hija, la Camila, y durante su primer año de vida tengo la impresión de sentir que sufrió mucho. Tenía un llanto que no era ni de hambre, ni de sueño, no era de nada tangible. Hoy pienso que era llanto de miedo de sentirse fuera de su hábitat. Eso es algo que para mi es muy claro con la Amandita: ella está tranquila en este mundo, llora de hambre, de sueño, llora por cosas concretas, no tiene miedo de estar aquí, eso es clarísimo y por supuesto Tomatis tiene algo que decir en todo esto...

Gracias a todos por acompañarme con tanto cariño, amabilidad y paciencia.

Alopaa C. Fierro

 


DESARROLLO PERSONAL, AUTOCONOCIMIENTO

 

 

MAGALY

 

Magaly, 37 años

Diagnósticos médicos : Fisura Palatina, Otitis Crónica

Motivo de Consulta : Mejorar fonación y desarrollo personal.

 

El primer cambio con esta terapia fue a nivel de la tranquilidad. Empecé a dormir tranquila, cosa que hace tiempo no lograba porque me desvelaba todas las noches. Comencé a despertar con otra mirada, con otro ánimo, podía relajarme. Antes vivía en un mundo de tensión. En el trabajo apretaba mucho los dientes y mi cuerpo era un nudo. Después de algunas sesiones empecé a verme yo misma, a escuchar mi propia voz, sentí que hablaba más... y más claro. Me sentía mas segura para hablar con gente desconocida. Antes no me atrevía. A las personas conocidas las miraba, las saludaba y nada más. Con el tratamiento fuí adquiriendo mas confianza en mi misma, me di cuenta que era capaz de muchas cosas y eso mejoró también mi estado anímico, mi autoestima.

 

El fonoaudiólogo también notó cambios porque avanzaba mas rápido y pude finalmente grabar las conversaciones y escuchar y aceptar mi propia voz. También mejoró mi sensibilidad auditiva porque comencé a entender palabras que me decian por la espalda sin necesidad de leer los labios. Hoy día me siento libre y orgullosa de mi misma porque he logrado subir varios peldaños de un viaje y eso me hace sentir muy bien.

Doy gracias a Dios por lo que me ha entregado el Método Tomatis. Me enseñó a conocerme a mí misma, a conocer mis anhelos, a tener la valentía de pararme y decir esto es lo que siempre he anhelado y lo voy hacer. Siempre había querido ayudar a otras personas pero me paralizaba el miedo, el temor que no entendieran lo que decía. Ahora todo eso lo he superando. He formado grupos de apoyo para adultos y niños con fisura palatina y a los adultos les cuento mi experiencia, la manera como superé los problemas. Pienso que la vida empieza cuando uno vuelve a nacer, cuando se logra ver la vida de otra manera.

Hoy puedo decir que me sané espiritualmente, mentalmente y psicológicamente, y que empiezo una nueva vida. Me siento así y quisiera compartir esta experiencia con los demás, con aquellos que viven lo que yo viví. Cada día me levanto y encuentro todo bello ... y cuando hay problemas los miro de otra forma, los enfrento con mayor madurez.

Quiero darle las gracias al Centro Tomatis y al equipo humano que siempre estuvo a mi lado apoyándome con una sonrisa, una broma y la preocupación permanente en los momento mas difíciles, sobretodo en las primeras sesiones cuando yo llegaba mal.

Mi vida cambio un cien por ciento. Siento que he nacido de nuevo.

Santiago, 24 de agosto 2000

Nota : En marzo 2001 Magaly comenzó la carrera de psicología en una universidad chilena.

 


AUTOESTIMA, PROBLEMAS DE  INTEGRACIÓN

 

 

CAMILO

 

Camilo -  11 años

Motivo de Consulta :  Aislamiento social, miedo, angustia

Tratamiento realizado en el Colegio Tagore de Viña del Mar

Deseamos saludarlos  y darles nuestras infinitas gracias por el trabajo maravilloso que ustedes realizan.
Nosotros somos los abuelos de Camilo Muñoz y estamos realmente muy emocionados y felices de los cambios experimentados por nuestro nieto. Camilo era un niño muy introvertido. Pasaba su tiempo libre encerrado en su dormitorio y se lo veía solo para las comidas, y esto no ocurría todo el tiempo pues muchas veces comía solo, no compartía con nadie. Su forma de expresarse era como la de una persona asustada, hablaba entrecortado. Hoy gracias a ustedes mi nieto es un niño nuevo: juega, comparte con sus hermanos, primos y en general con todo el mundo. Habla con firmeza se ríe y nos hemos podido dar cuenta de que tiene una sonrisa hermosa y lo más importante para nosotros como familia es que hoy podemos mantener con él una conversación como con cualquier otro niño.
Por eso queremos darles las gracias y pedirle a Dios que los bendiga por su dedicación y trabajo.

Agradecidos les saludan atentamente.
                         
Carlos San Martin B.

Olga Cáceres Cerda.

Santiago, 2004 


GUILLERMO

 

Edad -  12 años

Motivo de Consulta :  Baja autoestima, problemas de atención, concentración, memoria

 

Hola amigos Tomatis

 

Ha pasado un poco de tiempo y no les cuento lo mucho que los echamos de menos.

Deseo agradecerles lo que han logrado con mi hijo pues cuando llegué al centro estaba muy desilusionada de todos los tratamientos que se le habían hecho anteriormente.

Un día los encontré y les agradezco por todo. Ahora Guillermo es un niño mas seguro, se siente bien y con mas ganas de seguir adelante. Son tantos logros que él jamás se podría haber imaginado: ha sido aceptado por sus compañeros de colegio, lo cual era un gran problema para él pues se sentía siempre el retraído, el flojo y el tonto. Ahora es diferente desde que comenzó este  tratamiento. Creo que para un niño es genial poder sentirse bien y seguro de si mismo. Yo como madre me la jugué con él y siempre lo haré. Guillermo a tenido muchos traumas en su corta vida, sin embargo hoy, a pesar de todo, la vida es diferente tanto para él como para nosotros, como familia. Por eso les doy las gracias, en nombre de mi niño y de nosotros como padres.

 

Se  despide una amiga del Centro Tomatis

Verónica Fernández

Tel. 02/627.26.19  


TARTAMUDEZ

 

  

Ignacio -  10 años

Diagnósticos médicos : Espasmofemia

Motivo de Consulta : Ayudarlo a superar la tartamudez

 

Estimados señores:

 

Me es muy grato dirigirme a ustedes, ya que hace un tiempo atrás lleve a mi hijo Ignacio a su centro, el cual padecía de tartamudez, les cuento mi experiencia:

 

Me enteré de ustedes por un aviso en la prensa, y me dirigí a ustedes con desconfianza en el sistema ya que no creía mucho en el tratamiento, pero mi suegra me dijo que había escuchado de ustedes y le parecía bueno. Inscribí a mi hijo que tiene 10 años y empezó el tratamiento en Enero de este año y siguió con los tres ciclos, al cabo del termino del tercer ciclo mi hijo estaba casi curado de su tartamudez, el también me dijo que ahora se siente mucho más seguro y confiado de que su problema puede ser manejado por el. Al día de hoy aún tartamudea un poco pero, solo cuando esta nervioso o muy ansioso, y se da cuenta que lo puede dominar y no la tartamudez a el.

 Para mi hacer este testimonio es muy grato, ya que les agradezco la dedicación de las tías y el sistema Tomatis haya sido traído a Chile.

 

Bueno sin mas que contarles y agradecerles.

   

Fabiola Venegas E.

Mamá Ignacio

Julio 2004